El autor de
este libro nos invita a la reflexión, ¿dejamos de razonar para empezar a
programarnos?. Esto sucede gracias a que al facilitarnos todo en la web, los
libros, los periódicos, las relaciones, las compras, comenzamos a romper
relaciones que nos conectan con el mundo real. Lo inmediato se convierte en
efímero y simplemente se esfuma.
Según Carr
todo comienza cuando el cableado neuronal del cerebro ha sufrido modificaciones gracias a internet y tecnologías
asociadas. Se desarrolla a atención selectiva y el análisis intencional.
Es
por eso que hay un choque entre los migrantes digitales y los nativos digitales
ya que por una parte los migrantes están acostumbrados a procesar la
información de una manera totalmente diferente a nosotros los hijos de la
tecnología. La manera de procesar la información deja de ser lineal para
convertirse en una especie de entramado de conocimientos en donde tenemos acceso
a toda clase de información.
El
autor también nos explica que su temor a la web es que probablemente nos altere
mentalmente en el caso de la concentración que exige el pensamiento crítico y
analista pero inconscientemente comenzamos a disfrutar nuestra superficialidad
Los
libros llegaran a ser obsoletos, por una parte porque el hábito
de la lectura se ha perdido ya que muchas personas comienzan a darle prioridad
a las páginas de la pantalla, según Karp: “Los fragmentos pequeños
interconectados de información en internet expanden tu mente y es mucho
mejor que leer libros de 250 páginas”.
Seguramente
te has preguntado, ¿Para qué leer un libro , un periódico o un artículo
completo? Si en mi ipad lo tengo todo. Finalmente la lectura no cambia
pero si el modo en que pensamos.
De
hecho, la cibercultura no es una moda ni un fenómeno, es una nueva forma de
vida y es que nuestra capacidad de adaptación es tan silenciosa que ni
siquiera nos damos cuenta en que momento cambiamos nuestras modelos de aprendizaje
y de interacción, lamentablemente
somos presas de la tecnología.
Todo
el tiempo estamos expuestos a través de las redes sociales
o buscadores, que analizan nuestro comportamiento. Analizan cada movimiento,
cada click, cada preferencia, el tiempo que pasamos en cada página,
nuestros gustos, nuestro secretos, nuestra manías, ¿Acaso no te da miedo?
Comienzan a segmentarnos para llenarnos de necesidades disfrazadas de
publicidad esto con el fin de conseguir mejoras para los sitios web y
publicidad que generara altas ganancias. La manipulación de masas por
parte de la tv o el radio ya no superan a la de la web.
El
internet quien inicialmente fuera una fuente de trabajo y de aprendizaje , que
conectaba a las personas, hoy día se ha convertido en una máquina que
rediseña tu cerebro. Esta no es una situación que se limita a solo al
ciberespacio sino que también interviene en el desarrollo social y laboral.
Muchas empresas tienen convenios con Google, para poder aparecer en los
primeros resultados.
Como
se menciona en el libro, el taylorismo es aplicado a nuestras conciencias
para crear inteligencia artificial. Google no es solo un simple buscador,
es una poderosa empresa que actualmente domina el panorama de Internet
.Sin tomar en cuenta que es un distractor específicamente codificado para el
consumo ya que mientras más páginas veamos mayores serán sus ganancias.
La
cibercultura está cambiando nuestro entorno social y económico pero
sobre todo el cultural. La superficialidad pasó de ser una actitud a un hábito
del cual no podremos escapar. Perderemos nuestra identidad gracias al retroceso,
dejaremos de ser humanos para convertirnos en hombres guiados por el instinto.