lunes, 9 de septiembre de 2013

La filosofla de la complementariedad y la descripción objetiva de la naturaleza. (Ana Rioja)



El mundo y las sociedades cambian constantemente. Los diversos descubrimientos, así como los diversos avances en la ciencia y tecnología, han cambiado la concepción de la vida clásica. A través de los años, han existido diferentes teorías y diferentes investigadores, que van de cierta forma descubriendo algo nuevo, sobre el conocimiento, la naturaleza e incluso la realidad.

Lo cierto es, que a pesar de los diversos avances, nunca estaremos demasiado cerca de conocer la verdad del conocimiento, la naturaleza o la realidad, todo esto por el simple hecho, de que cada día los individuos construyen o conforman algo nuevo en relación a todas sus cuestiones complejas. Sin embargo, lo nuevo que se descubre, nos ayuda a tener una concepción mucho más cercana de los enigmas que envuelven nuestro contexto.

La teoría clásica postulaba, que todos los fenómenos naturaleza que nos rodeaban, estaban completamente separados de nuestras concepciones y nuestras acciones, se veía a los sistemas como entes separados, que cuando se observaban de manera matemática y metodológica los seres humanos conocerían todo aquello sobre esos fenómenos. Se veía a los sistemas como cerrados donde las acciones humanas, no podían corromper de ninguna forma su verdadera naturaleza.








Con la física cuántica de Niels Bohr, se empieza por tomar en cuenta al observador como ente participante dentro de todos aquellos fenómenos físicos existentes, es decir, el individuo deja de ser un simple espectador para convertirse en un actor del fenómeno que contempla. Como se menciona en la cibernética de segundo orden, los individuos como actores, nos hacemos participes de todo aquello que contemplamos, tomamos parte directa o indirecta en la realidad de los demás, incluso de los microseres. El simple hecho de utilizar aparatos de medición u observación, corrompe la verdadera naturaleza de lo que se está observando, es decir, se cambia el comportamiento de los sistemas observados, nunca se comportaran objetivamente.
Con el modelo cuántico del átomo, se da cuenta también de la forma discontinua en que cambian los sistemas, los cambios son variables, son repentinos y no siempre se puede dar cuenta de ellos. Todos los sistemas poseen la capacidad de transformarse según su conveniencia, somos sistemas con capacidad de cismogénesis además de poseer determinismo estructural, podemos cambiar a nuestra conveniencia para adaptarnos al entorno, lo que prueba que cuando existe observación los sistemas cambian su forma de actuar para acoplarse al momento en que son observados. Los fenómenos no pueden describirse en términos clásicos, en términos meramente objetivos. Con las investigaciones sobre la naturaleza de la luz, también se desmiente el momento exacto, no se puede determinar con exactitud espacio y tiempo de casualidad, nada pasa por casualidad, todos los seres moldeamos nuestro contexto por medio de nuestras experiencias y acciones dentro del mismo.

Pero además como menciona la física cuántica no se puede medir con exactitud la perturbación que se causa por medio de la observación. Con la noción de onda y corpúsculo, se puede determinar como se menciona en el texto, que son dos fenómenos totalmente excluyentes, pero que sin embargo deben complementarse para formar un fenómeno nuevo. En términos simbióticos, los individuos se complementan unos con otros para formar organismos más fuertes. Ningún sistema puede verse de forma aislada, cada sistema es autónomo en su estructura y en su acción en el contexto, pero es necesario que se complemente unos con otros para poder subsistir, lo vemos claramente en la mente colectiva de las sociedades, creación de códigos en común para poder entendernos, todos nos complementamos. Inclusive individuos con naturaleza, nos complementamos mutuamente. Lo contradictorio, es complementario.

Bohr, introduce el término de interpretación por medio de un marco de conceptos clásicos, se va estudiar por medio de los conceptos, para dar una nueva interpretación de la naturaleza. Con la física cuántica, tomamos en cuenta la “comunicación”, como medio para expresar todo aquello que observamos, incluso se toma en cuenta el lenguaje como pauta para describir el mundo que nos rodea. Se explica la comunicación como experiencia, donde todo lo clásico se retoma para interpretar la realidad, misma que es subjetiva ya que los individuos somos los que le otorgamos sentido e interpretación. Como menciona la lectura las representaciones de la naturaleza se convierten en símbolos abstractos que el observador describe.

El texto nos expone que no hay realidad independiente, hay un límite para conocer la verdadera naturaleza de todo. En toda medición y observación, hay un grado de ambigüedad. La ciencia, se convierte en una narración de los fenómenos, la física cuántica explica que la tarea de la física no es hallar como es la naturaleza, sino que se refiere a lo que se puede decir de ella. Como se vio en la cibernética de segundo orden, los espectadores nos convertimos en actores y de alguna forma somos participes de los que estamos observando, sin embargo no podemos explicar objetivamente lo que vimos, únicamente nos referimos a todo aquello que podemos expresar, narramos de alguna forma, nuestras experiencia dentro de la “realidad”.

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